Osmolaridad y Osmoprotección en Ojo Seco

Hoy entrevistamos a la Dra. Gessa Sorroche sobre la osmolaridad y osmoprotección en ojo seco, los tipos de osmoprotectores que existen y su importancia en las lágrimas artificiales.

 

  1. ¿Cuál es la importancia de la osmolaridad cuando hablamos de Ojo Seco?

La osmolaridad mide el grado de concentración de los solutos disueltos en un líquido, y en la lágrima en concreto, mide la concentración de sales.

En la enfermedad de ojo seco, al haber menor cantidad de lágrima, ya sea por una disminución de la producción y/o aumento de la evaporación de la misma, se produce un aumento de la osmolaridad.

Esto conlleva la inflamación de la superficie ocular, ya que la hiperosmolaridad es tóxica para las células del epitelio corneal provocando un daño progresivo que provoca la apoptosis celular y liberación de citokinas proinflamatorias y alteración neurotrófica que se retroalimentan provocando el “círculo vicioso” del ojo seco.

Debido a este proceso, la película lagrimal inestable y la inflamación en la superficie ocular producen una fluctuación en la visión, además de síntomas de disconfort como la sensación de arenilla, escozor y ardor.

El valor normal de osmolaridad es de 302 +/- 8 mOsml/L. El ojo seco se suele acompañar de una osmolaridad mayor de 308 mOsml/L o de una diferencia entre ambos ojos de 8 mOsml/L-.

 

  1. ¿Qué son los osmoprotectores?

Son sustancias que protegen de la hiperpresión osmótica que provoca el daño celular y su consecuente apoptosis. Protegen del daño progresivo de las células caliciformes, responsables de la secreción de mucina, fundamental para la adhesión de la película lagrimal en el epitelio de la superficie ocular.

 

  1. ¿Son todos los osmoprotectores iguales?

No todos los osmoprotectores son iguales ni tienen la misma procedencia (algunos son de origen vegetal, otros sintético, etc.), aunque todos pretenden el mismo fin: proteger a la célula del epitelio corneo-conjuntival del estrés generado por el aumento de la hiperosmolaridad de la película lagrimal.

La glicina la betaína, la trealosa, el eritritol o la L-carnitina son osmoprotectores que podemos encontrar en las lágrimas artificiales. Estos suponen una gran ayuda y enriquecimiento de las propiedades de esa lágrima, donde la base debe ser el ácido hialurónico de alto peso molecular y sin conservantes.

 

  1. ¿Crees que es importante que una lágrima artificial cuente tanto con una osmolaridad adecuada como con agentes osmoprotectores?

Es fundamental que la lágrima artificial sea hipoosmolar para compensar la hiperosmolaridad propia del ojo seco y, además, que contenga osmoprotectores que protejan del daño tanto del epitelio corneal como del epitelio conjuntival y que ayuden en la regeneración de la superficie ocular.

Bibliografía

María Gessa Sorroche, Unidad de Córnea y Superficie Ocular, Hospital Universitario Virgen Macarena.

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